Consejos para comprar muebles y equipamiento para el bebé

Si entras en cualquier tienda de bebés, probablemente te sentirás abrumado por la selección de equipamiento disponible. Algunos artículos son imprescindibles, pero la mayoría de las cosas, aunque son atractivas, no son necesarias. De hecho, algunos ni siquiera son útiles.

Para ayudarte a elegir las opciones, aquí tienes una lista de las necesidades básicas que debes tener a mano cuando llegue tu bebé:

  1. Las cunas que cumpla todas las especificaciones de seguridad. Las cunas nuevas que se venden hoy en día deben cumplir estas normas, pero si buscas cunas de segunda mano, comprueba que cumplen las mismas normas y que no han sido retiradas del mercado. A menos que te sobre dinero, no te molestes en comprar un moisés. A tu bebé se le quedará pequeño en pocas semanas.
  2. La ropa de cama de la cuna debe incluir una funda de colchón impermeable con respaldo de franela (que es más fresca y cómoda para el bebé que las fundas de plástico o goma) y sábanas ajustables. No utilices nunca cojines para bebés con revestimientos de tela blanda y rellenos de bolitas de espuma de plástico. Retira todas las almohadas, colchas, edredones, pieles de oveja y otros productos blandos similares a las almohadas. Recuerda que la posición más segura para que un bebé duerma es boca arriba.
  3. Un cambiador que cumpla con todas las especificaciones de seguridad. Debe colocarse sobre una alfombra o alfombrilla acolchada y contra una pared, no contra una ventana, para que no haya peligro de que tu hijo se caiga por la ventana. Coloca estantes o mesas para guardar los pañales, las toallitas y otros utensilios para el cambio de pañales al alcance de la mano (pero lejos del alcance del bebé), para que no tengas que alejarte de la mesa -ni siquiera un segundo- para coger algo.
  4. Un cubo para los pañales. Mantén el cubo bien cerrado. Si va a lavar sus propios pañales, necesitará un segundo cubo para poder separar los pañales húmedos de los «sucios».
  5. Una bañera grande de plástico para bañar al bebé. Como alternativa a la bañera, puedes utilizar el fregadero de la cocina para bañar al recién nacido, siempre que el grifo se aparte y el lavavajillas esté apagado. (El agua del lavavajillas podría verterse en el fregadero y provocar quemaduras). Después del primer mes, es más seguro cambiar a una bañera independiente, porque el bebé podrá alcanzar y abrir el grifo desde el fregadero. Asegúrate siempre de que la zona de baño está muy limpia antes de bañar al bebé. Además, asegúrate de que la temperatura más alta del grifo no supera los 120 grados Fahrenheit (48,9 grados Celsius) para evitar quemaduras. En la mayoría de los casos, puedes ajustar el calentador de agua.

Mantén todo limpio

Todo en la guardería debe mantenerse limpio y sin polvo. Todas las superficies, incluidos los revestimientos de las ventanas y el suelo, deben ser lavables. También deberían serlo todos los juguetes que se dejen fuera. Aunque los peluches resultan muy bonitos para los recién nacidos (parecen ser uno de los regalos preferidos en las fiestas), tienden a acumular polvo y pueden contribuir a la congestión nasal. Dado que tu bebé no jugará activamente con ellos durante muchos meses, puedes considerar la posibilidad de guardarlos hasta que esté preparado para ellos.

Humidificadores de vapor frío

Si el aire de la habitación del bebé es extremadamente seco, el pediatra puede recomendar el uso de un humidificador de vapor frío. Esto también puede ayudar a despejar la nariz congestionada de tu hijo cuando esté resfriado. Si utilizas un humidificador, límpialo con frecuencia como se indica en las instrucciones del paquete y vacíalo cuando no lo utilices. De lo contrario, pueden crecer bacterias y mohos en el agua estancada. Los vaporizadores de vapor no se recomiendan por el peligro de quemaduras.

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